El Gobierno ha decidido ampliar el plazo de concesión de agua para futuras centrales hidroeléctricas reversibles que se instalen en las cuencas internas. El Consejo Ejecutivo ha aprobado un Acuerdo de Gobierno que permitirá que la Agencia Catalana del Agua (ACA) amplíe la concesión de agua para este tipo de centrales hasta los 50 años, un plazo que podrá extenderse excepcionalmente hasta los 75 años cuando sea imprescindible para amortizar las obras objeto de concesión. El objetivo es impulsar el almacenamiento de energía renovable.

Hasta ahora, la normativa hidrológica limitaba a 25 años las concesiones de agua, aunque la legislación estatal permite autorizaciones de hasta 75 años. Ahora, la ampliación de este plazo busca favorecer la puesta en marcha de nuevos proyectos de hidroeléctrica reversible, que requieren un largo período de funcionamiento para recuperar las importantes inversiones que supone su construcción. Este tipo de centrales utilizan dos embalses conectados: uno superior y otro inferior.

Durante las horas en que las energías renovables —como la solar o la eólica— generan excedentes, las centrales bombean agua al embalse superior mediante bombas que consumen electricidad. Más tarde, cuando aumenta la demanda energética, el agua se deja caer para generar electricidad mientras desciende hacia el depósito inferior. Este mecanismo permite no solo almacenar energía, sino también estabilizar la red y apoyar al mercado eléctrico.

Con este cambio normativo, las cuencas hidrográficas internas de Cataluña se alinean con las del Ebro y el Júcar, donde ya se aplican concesiones de hasta 75 años. La Ley estatal de Aguas (Real Decreto Legislativo 1/2001) da preferencia a la concesión para este tipo de centrales frente a otros usos no prioritarios, como los industriales o recreativos.

Dos centrales reversibles en Cataluña

En Cataluña hay dos centrales reversibles activas desde el siglo XX: Estany Gento-Sallente (en el Pallars Jussà) y Montamara (en el Pallars Sobirà), con una potencia combinada de 534 MW. También opera la central de Moralets-Baserca (246 MW), ubicada en Aragón pero vinculada a la gestión eléctrica catalana. Además, la Agencia Catalana del Agua (ACA) ha iniciado los trámites para una nueva central reversible en el río Llobregat, que utilizaría el embalse de la Baells como depósito inferior.

La planificación energética de Cataluña a largo plazo, recogida en la PROENCAT 2050, asigna un papel destacado a esta tecnología. El objetivo es aumentar la potencia instalada de este tipo de centrales en al menos 3.200 MW durante las próximas décadas.